EL DELTA DEL DANUBIO

Un paraíso de la flora y fauna, único en Europa

Un paraíso natural se estrecha en la desembocadura del Danubio en el Mar Negro, donde el río acaba su largo viaje de 2 860 km (1 788 millas) de su orígen en la montaña Schwarzwald (El Bosque Negro) en Alemania.

Durante siglos, la superficie del danubio se extendió gracias a las aluviones trajidas por las aguas, formando así una red de canales, lagos, islas cubiertas de chamiza, de selvas tropicales, de prados y dunas de arena que ahora cubren una superficie de casi 5 640 km2 (2 200 millas cuadradas).

Este increíble país de las aguas encierra más de tres cientos especies de pájaros e innombrables especies de pez, de esturiones a carpas y percas, mientras que la variedad de 1 150 especies de plantas varia de lianas entrelazadas a los troncos de los árboles en los robledos, hasta los nenúfares.

No es, pues, algo extraño que la UNESCO designó al Delta del Danubio como una "Reservación de la Bioesféra".

 

 

Silencio total en una fracción de segunda

Durante cinco mil años, una pequeña comunidad vivió en plena harmonia con el extraordinario ecosistema del Delta, existiendo por la pesca, la elevación del ganado y el recolte de chamiza.

Las aldeas, donde la únicas calles de aceso son los canales que le transcorren, parecen intocadas por el pasar del tiempo.

Como visitante, Ud. puede explorar en barco este extraño refugio natural de un silencio y una calma totales; esta experiencia les hará imaginar que ha penetrado realmente en las páginas de un reportaje de la revista National Geographic.

La exploracón del Delta

El punto de partida para una aventura en el Delta es, de costumbre, Tulcea, una ciudad casi tan vieja como Roma, situado en la cercanía del lugar donde el Danubiose comparte en sus trei brazos, o sea donde comienza la vega.

En Tulcea encontrará hoteles modernos y museos de la ciencia naturales del Delta. La ciudad está a una distancia de 71 km (45 millas) de Sulina, un asentamiento casi tan antiguo, al otro lado del brazo de Sulina.

Entre éstos dos puntos pueden hacerse travesías durante las cuales los turistas pueden admirar, desde los confortables pontes de los barcos, la flora, la fauna y las aldeas del Delta.

 

 

Reservaciones naturales

Dieciocho reservaciones naturales protegidas y zonas "tapón" están esparcidas en todo el Delta.

Puede llegar a ellas por canales estrechos, pasando por planicies cubiertas de chamiza y bosques, por lugares donde los pelicanos y cormoranos se reunen para pecer.

Si quiere explorar esta región salvaje a sus anchas, alquile un barco a remos y den una vuelta por los más pequeños canales. Para eso necesitará un permiso acordado por la Reservación de la Bioesfera.

Las maravillas de lo salvaje

Si Ud. para en una aldea de la ribera, descubrirá los pescadores preparando su propia versión de sopa rusa al fuego en aire libre.

Los con gustos más refinados pueden intentar el arenque de Danubio, croquetas de esturión o esturión frito, que pueden ser acompañados de los sbrosos vinos locales Aligote, Muscat o Merlot en los restaurantes de Tulcea o Sulina.

Esta región salvaje le hará descubrir cosas maravillosas. Una excursión al Delta le quedará inolvidable desde todos los puntos de vista.

 

Aquí, en una de las principales rutas de migración del mundo hay más de tres cientos especies de pájaros.