UNA NUEVA RUMANÍA

En diciembre de 1989, Rumanía volvió a ser una nación libre. Nuestro país está listo ahora a acoger turistas de todo el mundo que gocen de su magnífica y diversificada tradición cultural, de lo pintoresco de los paisajes y de las posibilidades de pasatiempo. Una nueva boga de entusiasmo y devoción redieron su brillo a los objetivos turísticos, para transformar a Rumanía en una destinación vacanciera única.

Tantas cosas to que ver y que visitar

Ud. puede elegir de una gran variedad de actividades y lugares que visitar. Puede esquiar en las estaciones montañeras tradicionales o pecialmente costruidas o puede tomar el sol en las playas del Mar Negro, semejantes a las del Mediterráneo.

Los lagos son específicos en muchos parques bucarestinos

Puede ir caminando a lugares todavía desconocidos, donde los ríos tienen agua cristalina, o puede explorar en barco los 5 640 km2 de tierra salvaje del delta del Danubio. De esta superficie total, 4 340 km2 son en territorio rumano. Aquí puede admirar pelicanos y otras especies de aves en vía de extincción, por islas flotantes cubiertas de chamiza.

Además, puede visitar los museos y galerías de arte de las ciudades y descubrir su arquitectura.

 

Una historia de leyenda

En primer lugar, el nombre mismo des país, Rumanía, nos recuerda que la civilización de Roma ántica tuvo una influencia decisiva en su evolución y que muchos monumentos datan de aquél período.

Puede admirar también las fortalezas medioevales, monasterios construidos en estilo bizantino con pinturas murallas exteriores y casas paisanas decoradas en función del específico de cada región , y el castillo de Dracula no es más que uno de los muchos castillos y palacios impresionantes a ver.

Tradiciones culturales todavía existentes

En Transilvania puede asistir a festivales populares que son una manifestación auténtica de las costumbres locales y no solamente espectáculos especialmente destinados a visitantes. Las esculturas en madera o los objetos en cerámica que Ud. compra están hechos para ser utilizados con placer, así que no son simples souvenirs sin valor.

Uno de los aspectos extraordinarios que caracterizan este país es su patrimonio folklórico. Durante decenios estuvo muy poco conocido afuera de los límites del país. ¡Pero el partimonio rumano no es solo uno folklórico! A Bucarest le llamaban entre las dos guerras mondiales "El pequeño París", ¡y con razón!

Hoy en día, las salas de ópera y conciertos, donde tienen lugar espectáculos de excelente cualidad, las exposiciones permanentes de arte, como sería la de Constantin Brâncusi, los museos y galerías interesantes, todas son características de la nueva y sofisticada sensibilidad artística de los rumanos.

Dotaciones modernas y precios accesibles a todos

Además de todo esto, Ud. puede visitar todos esos lugares profitando de las comodidades ofrecidas por cada vez más hoteles y restaurantes, por la red interna de transporte aéreo, de ferrocarril o autobús, todo eso a precios sorprendientemente bajos. Las especialidades culinarias locales y los vinos de región son una verdadera revelación. No olvidemos que los espectáculos de ópera tienen cualidad y son accesibles a todos. ¡Rumanía merece ser visitada! Venid a convenceros!

 

 

El nuevo futuro está lleno de esperanza y confianza.

Brasov, una de las magníficas ciudades medioevales