UN PAÍS QUE LE ENCANTARÁ

Las leyendas, como la del conde Dracula, o la historia auténtica de Rumanía son tantas pruebas de este pasado fascinante.

Maravillosas iglesias y monasterios embellezan el país de Bucovina

Tales pruebas se pueden encontrar en las iglesias de madera de Transilvania, con techos muy altos. vale la pena admirar el tesoro artístico de los monasterios de Bucovina del siglo XVI o escuchar encantados la rapsodia Rumana compuesta por George Enescu, que se inspiró de los maravillosos temas folklóricos.

La influencia más fuerte sobre el desarrollo de este país fue la de Roma antigua.

Seis cientos mil años de historia

Los primeros signos de vida humana en el territorio rumano actual se encontraron en los Cárpatos y datan de aproximadamente 600 000 a.C.

Aunque existieron colonias griegas a orillas del Mar Negro desde el siglo VI a.C., la primera formación estatal centralizada fue la de los dacos, un pueblo de la genealogía de los tracos.

 

 

La civilización dacica llegó a su cumbre bajo la dirección de Decebal, en el primer siglo a.D., pero éste fue vencido por la legiones del emperador romano Traianus, en 106. Siguió la colonización romana y los matrimonios mixtos y la nueva población se cristianizó.

En 271 las legiones romanas se retrajeron y siguieron mil años de invasiones esporádicas de poblaciones vagantes; vinieron después varios siflos de invasión turca y rusa. A pesar de éstos, la civilización daco-romana y la herencia latina sobrevivieron.

Aparición y desarrollo de los pricipados

La primera atestación documental del pueblo rumano se hizo en las acercas del año 1160 y poco después, Tara Româneasca (Valachia) y Moldova (Moldavia) se constituyeron en principados.

Varios príncipes que condujeron los reinos consiguieron parar la invasión otománica, sobre todo Mircea cel Batrân (el Viejo), Vlad Tepes y Stefan cel Mare (el Grande). Éste construyó unos cincuenta monasterios y fundó la cultura moldava.

En el siglo XVI, Mihai Viteazul (el Valiente) unió estos dos principados con Transilvania y rechazó a los turcos. desde muchos puntos de vista, los siglos XV y XVI representaron una época de gloria en el desarrollo de la arquitectura y de las artes.

 

 

Formación de una nación

Con la muerte de Mihai Viteazul en 1601 siguieron dos siglos y medio de conflictos, cuando la conciencia nacional de los rumanos se volvió más y más fuerte.

En 1859, los dos principados, Tara Româneasca y Moldova, se unieron bajo el nombre de Rumanía. El nuevo estado se convirtió en monarquía en 1881, pero sólo a partir de 1918 tuvo lugar la unión de todos tres principados rumanos, con la anexión de Transilvania.

Después de 1945, los sovietos obligaron al rey de abdicar e impusieron el régimen comunista. La revolución de 1989 repuso a Rumanía entre las democracias europeas.

El resultado más evidente de este proceso es el hecho de que los rumanos comprueban de nuevo su hoospitalidad y generosidad proverbial, como se convencerán pronto todos nuestros visitantes.

 

 

Una diversidad cultural llena de creatividad

Tal pasado no podía nacer que un partimonio muy rico en realizaciones artísticas y culturales.

Festivales locales llenas de vida tienen lugar cada ano

En general, se pueden delimitar tres regiones principales con tradiciones folklóricas distintas, y cada uno que viaja por Rumanía se puede dar cuenta de los magníficos ejemplos de éstos.

Artesanía y cocina nacional

La arquitectura, la artesanía y la cocina populares de la tradición rumana representan una cultura viva con valor único.

La música y los trajes tradicionales l son parte integrante de la vida en Rumanía.

Admiren la minuciosidad con la cual son escultadas las puertas de madera de Transilvania, las maravillosas iglesias de madera, la variedad de los trajes nacionales, diversas de una región a otra y la simplicidad de los objetos de arte popular.

 

 

A los objetos en cerámica, los tapices tejidos en el telar, las iconas y a las esculturas en madera se les adjuntan las especialidades culinares locales y los vinos.

La arquitectura de las aldeas rumanas abunda de imaginación y vida.

La gastronomia es también un arte y los rumanos saben manejar las setas y las legumbres, la carne de cerdo, pájaro o ganado, muy a veces para preparar comidas condimentadas a sabor oriental.

El patronaje de la nobleza

Las familias nobles de Rumanía siempre sostuvieron la construcción de monumentos y el desarrollo de las artes. Hay numerosos castillos modioevales y algunos parecen desprendidos de algún libro de cuentos, como lo es por ejemplo el castillo de Bran.

Otros se parecen a los de Francia, por ejemplo el castillo de los Hunyadi, mientras que los estilos renacentista y barroco fueron adaptados a una arquitectura específicamente rumana por el príncipe de Tara Româneasca del siglo XVII, Constantin Brâncoveanu.

El arte y la música modernas

En los siglos XIX y XX, el despierto de la cinciencia nacional vino de par con un florecimiento del talento artístico.

El dramaturgo Eugen Ionesco, el escultor Constantin Brâncusi y el compositor George Enescu son solamente tres ejemplos notables en este sentido.

Su talento y lo de sus succesores es apreciado en toda Rumanía en salas de concierto, ópera, galerías y exposiciones. El patrimonio cultural rumano es auténtico tanto en el dominio del arte culto como en lo del arte popular.

 

 
 

Constantin Brancusi un escultor celebre

Las obras monumentales de Brancusi (1876-1957)son famosas y bien representadas en las colecciones internacionales, sobre todo en el Museo de Arte Moderna de Nueva York.

Al visitar Rumanía, Ud. tendrá la ocasión de admirar su obra en el paisaje pintoresco de un parque de Tîrgu Jiu, cerca de Hobita, su aldea natal en el norte de Oltenia.

Aquí, entre árboles y céspedes, puede admirar las obras "La Puerta del Beso" "La Columna del Infinito" y "La Mesa del Silencio" todas arregladas al gusto de Brâncusi mismo.

Tîrgu Jiu se halla en una region aparte.Si ésta ciudad no ha sido incluida en su itinerario, jahora está el momento de hacerlo!

La Mesa del Silencio